“Septimus era egoísta. Como todos los hombres”, esto está escrito en alguna parte de la novela La señora Dalloway. Obra perfecta escrita por la señora Virginia Woolf. “Eso era lo más endiablado de Clarissa: la frialdad, la insensibilidad, algo muy profundo que había vuelto a sentir aquella misma mañana, al hablar con ella: una especie de impenetrabilidad”, esto también está escrito en alguna parte de esa novela, novela llena de los mejores excesos literarios. “Somos una raza sin esperanza, encadenada a un barco que se hunde”, esto, sin dudarlo, también está maravillosamente impreso en alguna página de la obra. <<Uno no puede traer hijos a un mundo como este; uno no se puede plantear perpetuar el sufrimiento, ni aumentar la raza de estos lujuriosos animales que no poseen emociones duraderas, sino sólo caprichos y banalidades que ahora te llevan hacia un lado y mañana hacia otro>>. El lector, a estas alturas, adivinará de dónde proviene está frase que de golpe te lleva al vacío, al abismo.

¿Pero qué sucede al terminar de leer el libro?: la vergüenza por haber dudado de la literatura escrita por mujeres. Tengo las mejillas ruborizadas por haber creído que la literatura escrita por ellas es suave, al contrario, es un hacha que rompe (golpea muy fuerte) el mar helado del machismo. Me río de mí, y de todos los escritores que creen que no existe tal cosa. ¿Qué más sucede al terminar de leer el libro?, inmediatamente piensas en hacer una especie de texto sobre la literatura escrita por mujeres y a medida que lo vas haciendo te das cuenta que no tienes autoridad para hacer tal cosa. Entonces esta página vendría a ser una especie de silencio, de susurro confesado, de grito ahogado en medio de la noche. Vendría a ser una advertencia pegada en un cartel en medio del desierto literario que dice: SE ORDENA LEER A VIRGINIA WOOLF Y COMPAÑÍA.

Entonces no hay reseña (no hay reseña que aguante a una obra maestra), ni crítica, ni nubes. Solo hay una frase al final del libro que dice, “¿Qué importancia tiene el cerebro comparado con el corazón?”