Libro: Encefalograma
Autor: Julián Pérez
Editorial: Distopía Editores & Cielo Gris Editores, 2019, 87pp. Lima, Perú.

La obra de Julián Pérez es conocida por abordar el conflicto armado interno a través de una serie de novelas, en donde resaltan: Retablo o Criba, novelas ambiciosas en donde se cuestiona elementos como la historia oficial o la memoria. De ahí, que no es grato encontrarnos con una propuesta diferente con respecto a su obra ya mencionada, nos referimos al libro de cuentos Encefalograma, publicado el año pasado a través de una coedición entre Distopía Editores y Cielo Gris Editores.

El libro reúne diez cuentos aborda distintos tópicos como: el sujeto andino, el sujeto migrante que anda constante tensión por encontrarse con la modernidad y los cambios socioculturales, con otro estilo de vida, llegando a tal punto de “enloquecer” viendo animales en las personas, o viéndose ellas mismas reflejadas en otros cuerpos. Curiosamente es en el primer cuento del libro: “El albergue” donde podemos observar cómo una profesora, en su último intento por conseguir un puesto de trabajo, compite con otra aspirante corriendo sobre un cerro. Cabe decir que la profesora venía sufriendo una serie de mareos que la hacían confundir teniendo la vista distorsionada. Esto nos lleva a al primer elemento, de que algunos de los personajes de este libro sufren alteraciones mentales: “Nada, señor director solo quisiera preguntarle a usted si no observa mi cara en el rostro de mi colega. Es como si fuéramos hermanas gemelas, señor director, o es que estoy viendo figuraciones” (14). Otra muestra que podemos señalar se encuentra en el quinto cuento titulado: “Profesor principal” en el cual vemos a un profesor auxiliar que, luego de perder un concurso de ascensión para ser profesor principal y desmallarse, comienza a ver a las personas como animales o, mejor dicho, animales en persona como burros con ternos, pero esto solo sucedía con los colegas ganadores del concurso. Con estos dos detalles acerca de personajes sufriendo alteraciones mentales, no significa que los dementes sean ellos, sino como lo sentencia el psiquiatra que trata a uno de los personajes, los dementes son los demás.

Elemento provinciano en el libro

Uno de los elementos más resaltantes del libro es el elemento provinciano, mostrándonos a la gran mayoría de sus personajes como migrantes que llegaron a la capital. Una ciudad con una modernidad extraña, a la cual intentan afrontar y adaptarse dentro de los cambios que sufre la sociedad. Los cuentos en los cuales encontramos el elemento provinciano en ellos son: “El muro”, “Una madre afectada”, “Huevo de dos yemas”, “Una nueva ley” y “Casos modernos”. Decimos que en estos cuentos se encuentra el elemento provinciano porque los personajes, usualmente, no son de la capital. Sin embargo, también tenemos algunos personajes que conviven o trabajan, con personas de provincia. En el caso del primer cuento nombrado mostraremos dos extractos con los cuales concluiremos que un profesor que ya trabajaba en la institución es provinciano:

El rostro claro de cajamarquino shilico, que viene para hacerle compañía, como de costumbre, a la colega que llega por primera vez al colegio (…).

-Apúrese, profesor Javier -le dice-. Suba a toda carrera, para darles ánimos a las docentes competidoras (11-13).

Con esto demostramos que el único profesor que se encontraba con el director era el profesor Javier, el único que pudo hacerle compañía a la profesora Liz en su llegada a la institución. En el segundo cuento de nuestra lista: “Una madre afectada”, encontramos el elemento provinciano con el esposo de Jaquelin como podemos observar en esta cita: “el susodicho pegalón, llamado Herculano Flores, un inmigrante o hijo de un inmigrante del pueblito de Socos de Apurímac” (53). En el caso del tercer cuento usaremos dos citas:

Nosotros procedemos de un pueblito de Cátac. Del distrito de Lachaqui, para ser más exacta (…) teníamos un hermano, Amancio, pero él trabaja a la sazón en una clínica dental de la ciudad de Ayacucho (59-60).

Observamos que la familia es proveniente de Cátac, ubicado en la región de Ancash, donde uno de los hijos decidió irse a Ayacucho. En el caso de “Una nueva ley” utilizaremos una sola cita: “dada mi condición de docente de un instituto peruano y de remate provinciano no me contuve de comentar frente a mis alumnos noticia tan increíble” (68). Podemos observar que el ambiente de trabajo del profesor es un instituto en provincia, lo cual lo lleva a estar en la provincia y al mismo tiempo estar rodeado de provincianos. Por último, en “Casos modernos” nos encontramos con un personaje migrante, pero ya no dentro de la construcción física de país, sino un migrante extranjero que se enfrenta a los vericuetos de una modernidad mucho más extraña que la desarrollada con respecto a los migrantes que llegan a la capital. En ese sentido, el personaje queda embobado ante un programa televisivo que, pese a lo absurdo del contenido, lo termina capturando hasta el final. 

La sociedad moderna en el libro

La sociedad moderna que podemos encontrar representada en el libro, posee una carga de crítica a la evolución histórica de la misma. Esto se puede comprobar en dos cuentos: “De quién es el mandato” y “Una nueva ley”, cuentos en donde la ironía esconde una fuerte crítica a las ideologías posmodernas desarrolladas en países del primer mundo. Decimos que estos dos cuentos son llevados al extremo porque en el primero se exige libertad sexual para los violadores, mientras que, en el segundo, en un país del primer mundo se prohíben las relaciones entre hombre y mujer por la cantidad de feminicidios que existen. Evidentemente, la crítica en ambos cuentos se sustenta en el copia y pega de ideologías foráneas, desarrolladas en realidades totalmente ajenas a los personajes. De ahí que, curiosamente se presente a los personajes como sujetos, no solo provincianos, sino, además, docentes. Es decir: los coloca en un lugar enunciación particular, desde donde se intenta fundamentar la crítica. En el caso de los cuentos: “Profesor principal”, “Una madre afectada”, “Sociedad Secreta Protectora de Animales” y “Casos de una vida moderna”, podemos observar que se tratan de temas que suceden en nuestro día a día, como la corrupción, el maltrato a la mujer, la protección hacia los animales y, el más importante de todos, a la influencia que poseen los medios de comunicación como gestores de deseo.

En conclusión, el libro Encefalograma posee una gran variedad de temas en los que se critica a la sociedad, a parte de un gran dominio de la ironía y el humor, siempre con el elemento provinciano presente. Evidentemente, el libro posee algunos cuentos mejor logrados que otros, sobre todo cuando se desarrolla el elemento irónico como crítica social, por lo que se trata de un libro recomendado, que brinda tópicos nuevos para abordar la narrativa de Julián Pérez.