Poesía: Un soneto de Camila Olmedo

No hay más baúl azul que el viento sesgo
la luna a su marfil triste me reta,
milagroso color, mi bien, mi riesgo
que atesora en la muerte una peineta.

Vientre cándido, franja de madrastra
ideas de milagros son axiomas
con su asombro de niña eterna encastra
en el ábaco cifras sin idiomas.

Tenue fervor el calor de su estrella
frágil blandura es el pulso con ella
no la tengo y mi sombra es como verla.

Horrendo será el sentir que la adoro:
¿ella sabrá que soy agua y era oro?
¡Pues el mar puedo ser y ella mi perla!