Poesía: «Madero» por Just Moreno

Tengo sobre mis manos
las heridas de cristo…
Y no me las ha dado Roma
me las ha dado el pecado
y la ironía de vivir
creyendo que la lluvia
es obra y gracia en las alturas
y que el barro en mi camino,
es castigo y designio divino.
He despertado,
he abandonado los templos
y he aborrecido la palabra.
He negado el canto,
al gallo
y a toda acusación
que en mi nombre se levante.
Porque ya no hay más fuego,
porque se gastó el azufre,
porque ¡Dante nos mintió!
y solo hay un círculo.
Este que aprieta y también ahorca,
este que no es milagro y solo es espera,
para un destino fatal
que nos mira y nos señala
desde el seno de la madre,
desde la llaga en las rodillas,
desde el miedo en el armario,
desde la sangre que da vida.
Vivo en este madero,
tengo sobre mis manos
y también al costado,
lanza, herida y corona.